Jose Azel lives partially in Big Sky and Miami, the months that he is not in the country he is with his family traveling the world. PHOTO COURTESY OF JOSE AZEL

Jose Azel’s story is our story

Cuban writer role model for Big Sky Latinos

Jose Azel, a successful journalist, and author who lives part-time in Big Sky and part-time in Miami is a role-model for first-generation Latinos who have sought and found safe refuge in the United States and a way to contribute to both their nation of origin and their new adoptive country.

I was lucky to hear his story and I believe it is crucial for Latinos both in Big Sky and elsewhere to understand there are role models for them, whose stories are similar to our own. Like Azel, I came to this country as a child (I was 12; he was 13) seeking safety; like him, I try to contribute both to my native country of Honduras and my new community here in Big Sky. I came to escape rampant violence (Honduras often ranks in the top ten of most violent nations in the world) and the resulting lack of opportunities. But while I was in danger from other Honduran citizens, he was in danger from his government. “The Cuban regime was taking the kids and sending them into indoctrination camps. Our parents decided, let’s get him out of here,” said Azel. He was in particular danger, because “I had already joined the underground, fighting against that regime.” The Bay of Pigs incident made things worse. “The Cuban State Security came looking for me. So I went into hiding, and then I was able to leave a few months later in a cargo ship for the United States.”

In this way, his journey significantly differs from mine. He was given help from the U.S. government and the Catholic Church in an operation called Pedro Pan. He came by himself; I traveled with my parents, although we sought and received the same refuge from the United States. “We were 14,000 children that came to the United States unaccompanied,” says Azel. “We overcame all of that. We worked very hard. I was a busboy. I was a waiter. I delivered newspapers, and we picked tomatoes in the fields. As you know, we did all of those kinds of jobs.” I do know. Many of the Hondurans and Mexicans I know work multiple jobs. Jose, along with his 17-year old brother, worked hard and built a life anyone would envy as a successful entrepreneur and writer.

Like many Latinos, Azel didn’t realize his escape from Cuba would become a lifelong stay, not just a few years like he had planned, but the rest of his life. “When our parents sent us over, in our minds, it was a temporary thing. Now it has been 60 years. I never saw my parents again, they were never able to leave Cuba,” says Azel. This is the reality of many Latinos in the country, we arrive with the plan to work and then return to our roots but we end up finding protection and security in a country that is not our own.

I am fortunate to come into a community like Big Sky; however, the experiences I’ve been through have taught me to appreciate safety and opportunity. Azel says that his experiences have also shaped his views on freedom and democracy and that he often contemplates those in his duty as a writer, “My experiences as a kid have given me a tremendous appreciation for freedom, and for the values of being free. That is very much reflected in my writings.”

As Latinos, we all come to this country intending to reach new heights. We work hard, but many times we don’t realize our potential. Azel is a role model in our community and proves that we can go far as members of a culture rich in intelligence. “I think we need to learn to look to ourselves, we need to understand that we can be extremely successful as Latinos, and we should not look to the government but rather look to ourselves.” Azel has pursued a successful career and life in the United States while still loyal to his country of origin. He advises the Latino community, “Be true to your values, remain true to your own culture while learning to appreciate all of the wonderful things of the American culture and the free society that we are fortunate enough to live in.”

Samantha Suazo was born and raised in Honduras, she moved to Big Sky in 2014. Samantha is the Lone Peak Lookout's Student Reporter. She became a Junior at LPHS this fall. The Lookout's Student Reporter position is a Big Sky Youth Corps' funded placement.

José Azel, un periodista exitoso y autor que vive tiempo parcial en Big Sky y tiempo parcial en Miami es un modelo a seguir para los Latinos de primera generación que han buscado y encontrado refugio seguro en los Estados Unidos y una forma de contribuir a su nación de origen y a su nuevo país adoptivo.

Tuve la suerte de escuchar su historia y creo que es crucial que los Latinos tanto en Big Sky como en otros lugares puedan entender que hay modelos a seguir para ellos, cuyas historias son similares a las nuestras. Al igual que Azel, yo llegue a este país cuando era niña (yo tenía 12 años; él tenía 13) buscando seguridad. Como él, yo trato de contribuir tanto a mi país natal Honduras, como a mi nueva comunidad aquí en Big Sky. Vine escapando de la violencia desenfrenada (Honduras a menudo se encuentra entre las diez naciones más violentas del mundo) y la falta de oportunidades resultantes. Pero mientras yo estaba en peligro por bandas criminales, él estaba en peligro de su gobierno. “El régimen Cubano estaba tomando a los niños y enviándolos a campos de adoctrinamiento. Mis padres decidieron sacarme de aquí " dice Azel. Corría un peligro particular, porque "ya me había unido al grupo que luchaba contra la dictadura y el régimen". El incidente de la Bahía de Cochinos empeoró las cosas. “La Seguridad del Estado Cubana vino a buscarme. Así que me escondí y, unos meses después, pude irme en un barco de carga a los Estados Unidos ".

De esta manera, su viaje se diferencia significativamente del mío. Él recibió ayuda del gobierno de Estados Unidos y de la Iglesia Católica en un operativo llamado Pedro Pan. El vino solo; yo viajé con mis padres. Sin embargo los dos buscamos y recibimos el mismo refugio por parte de los Estados Unidos. “Éramos 14.000 niños que llegamos a Estados Unidos sin compañía”, dice Azel. “Superamos todo eso. Trabajamos muy duro. Fui ayudante de camiones. Fui mesero. Entregué periódicos y recogí tomates en los campos. Como saben, hice todo ese tipo de trabajos ". Lose. Muchos de los Hondureños y Mexicanos que conozco tenemos este tipo de trabajos. José, junto con su hermano de 17 años, trabajó duro y construyó una vida que cualquiera envidiaría como empresario y escritor exitoso.

Como muchos de nosotros Latinos, Azel no se dio cuenta que su escape de Cuba se convertiría en una estadía de por vida. No solo los pocos años como había planeado, sino el resto de su vida. “Cuando nuestros padres nos enviaron, en nuestras mentes era algo temporal. Ahora han pasado 60 años. Nunca volví a ver a mis padres, nunca pudieron salir de Cuba ”, dice Azel. Esta es la realidad de muchos Latinos en el país, llegamos con el plan de trabajar y luego volver a nuestras raíces pero terminamos encontrando protección y seguridad en un país que no es el nuestro.

Tuve la suerte de llegar a una comunidad como Bigsky; sin embargo, las experiencias por las que he pasado me han enseñado a apreciar la seguridad y las oportunidades que se me ofrecen. Azel dice que sus experiencias también han dado forma a sus puntos de vista sobre la libertad y la democracia y que a menudo contempla estos en su deber como escritor. “Mis experiencias cuando era niño me han dado un gran aprecio por la libertad y por los valores de ser libre. Eso se refleja mucho en mis escrituras "

Como latinos, todos venimos a este país con la intención de alcanzar nuevas alturas, trabajamos duro, pero muchas veces no nos damos cuenta de nuestro potencial. Azel es un modelo a seguir en nuestra comunidad y demuestra que podemos llegar lejos como miembros de una cultura rica en inteligencia. “Creo que debemos aprender a mirarnos a nosotros mismos, debemos entender que podemos tener mucho éxito como Latinos, y no debemos mirar al gobierno, sino a nuestras personas” dice. Azel ha construido una carrera exitosa y una vida en los Estados Unidos. Sigue siendo fiel a su país de origen. Él aconseja a la comunidad latina: “Sé fiel a tus valores, permanece fiel a tu propia cultura mientras aprendes a apreciar todas las cosas maravillosas de la cultura Estadounidense y la sociedad libre en la que tenemos la suerte de vivir”.

Samantha Suazo nació y se crió en Honduras, se mudó a Big Sky en 2014. Samantha es la reportera estudiantil de Lone Peak Lookout. Se convirtió en una estudiante de tercer año de preparatoria en LPHS este Otoño. El puesto de Reportero Estudiantil de Lookout es una posición financiada por Big Sky Youth Corps.

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