Mi casa, tu casa

Latinos struggle to find housing in the community

Housing is one of the most difficult issues for all non-home owners in Big Sky, and Latinos experience this problem even more intensely. Language barriers for renters and landlords alike make this already difficult process a struggle. Filling out an application written in a language you do not speak, negotiating with a landlord, even finding a reference who can speak on your behalf in English is challenging. To top it off, many Latinos are trying to make ends meet in Big Sky for themselves while also supporting a household in their native country, which requires that almost every family member work several jobs.

Nora Jauregui has been residing in Big Sky for years and says that one of the biggest difficulties she has encountered when looking for a home has started with the application process. “It is very difficult for us Latinos to find housing because at the time of putting references the landlords expect a Robert Smith and not a Mexican name," she said.

Guadalupe Sotelo was born and raised in Michoacan, Mexico, until she made the decision to move to Big Sky along with the rest of her family. “I was born in Mexico, and my partner was born in Honduras. Here in Big Sky I have started a family along with my partner and one of the biggest struggles we have faced is finding a home to live in,” said Sotelo.

Like Jauregui, Sotelo says finding references that were not Latinos was challenging but necessary. “Deep into my heart I feared that because of my references having Hispanic names we were not going to be accepted, and I have an instinct that for many of the applications that I filled out that is what happened.”

Sotelo says that it is important for her to have the opportunity to live in Big Sky because the couple, like many other Hondurans, need to work enough hours to help their family back home, and driving back and forth would limit that ability. “After our lease ended, and we moved out of our last place we felt scared that we were going to have to move to Bozeman because we couldn't find a place in Big Sky, and I was scared we were going to have to drive every day in order to get to work during mid-winter season,” she said. Her complications began with just finding an available home, “We looked everywhere for housing, Craigslist, Facebook, every person we met we would ask, we sent emails, we did everything we had in our hands to get our home.” It was an expensive process too. “I filled out tons of applications that would charge me 45 dollars for each, but none of the people would get back to me with an answer.”

The language barrier further handicaps Latinos because most of their relationships are with other Spanish speakers, most of whom have not been in the area long enough to own homes. Karen Campos, a Latina resident of the Big Sky community says that her and her family got lucky when they found their home, “The only reason why my husband and I have not had a problem is because my husband personally knew the owner of the apartment where we live,” she said. “However our rent does increase $100 every year and we have already had a contract with them for three years.”

Buying a home might solve these problems, but again the language barrier makes even considering doing such a thing challenging, as Latinos would have to then negotiate with banks, realtors, homeowners associations and more.

Samantha Suazo was born and raised in Honduras, she moved to Big Sky in 2014. Samantha is the Lone Peak Lookout's Student Reporter. She became a Junior at LPHS this fall. The Lookout's Student Reporter position is a Big Sky Youth Corps' funded placement.

La renta es uno de los problemas más difíciles para todos los que no son propietarios de viviendas en Big Sky, y los Latinos experimentan este problema aún más intensamente. Las barreras del idioma para inquilinos y propietarios hacen que este proceso ya difícil sea una lucha. Completar una solicitud escrita en un idioma diferente, negociar con el propietario e incluso encontrar una referencia que pueda hablar en Inglés en su nombre es un desafío. Para colmo, muchos Latinos están tratando de ganarse la vida en el estado y al mismo tiempo mantienen un hogar en su país de origen, lo que requiere que casi todos los miembros de la familia trabajen varios trabajos.

Guadalupe Sotelo nació y se crió en Michoacán, México, hasta que tomó la decisión de mudarse a Big Sky junto con el resto de su familia. “Nací en México y mi pareja nació en Honduras. Aquí en Big Sky he formado una familia junto con mi pareja y una de las mayores luchas que hemos enfrentado es encontrar un hogar donde vivir, ” dice Sotelo.

Nora Jauregui ha estado residiendo en Big Sky durante años y dice que una de las mayores dificultades que ha encontrado al buscar una casa ha comenzado con el proceso de solicitud. “Es muy difícil para los latinos encontrar vivienda porque a la hora de poner referencias los propietarios esperan un nombre como Robert Smith y no Mexicano”, dijo.

Al igual que Jauregui, Sotelo dice que encontrar referencias que no fueran Latinos fue un desafío pero necesario. “En lo profundo de mi corazón temía que debido a que mis referencias tenían nombres hispanos no íbamos a ser aceptados, y tengo el instinto de que para muchas de las solicitudes que llené eso es lo que sucedió.”

Sotelo dice que es importante para ella tener la oportunidad de vivir en Big Sky porque ellos, como muchos otros Latinos, necesitan trabajar suficientes horas para ayudar a su familia en su país de origen, y conducir de un lado a otro limitaría esa capacidad. “Después de que terminó nuestro contrato de arrendamiento y nos mudamos de nuestro último lugar, sentimos miedo de tener que mudarnos a Bozeman porque no podíamos encontrar un lugar en Big Sky, y tenía miedo a que tuvieramos que conducir todos los días para ir a trabajar durante la temporada de invierno ”, dijo. Sus complicaciones comenzaron con solo encontrar una casa disponible, "Buscamos vivienda en todas partes, Craigslist, Facebook, a cada persona que conocíamos le preguntamos, enviamos correos electrónicos, hicimos todo lo que teníamos en nuestras manos para conseguir nuestra casa". También fue un proceso costoso. "Llené barias solicitudes que me cobran 45 dólares por cada una, y ninguna de las personas me daban una respuesta."

La barrera del idioma obstaculiza aún más a los Latinos porque la mayoría de sus relaciones son con otros hispanohablantes, la mayoría de los cuales no han estado en el área el tiempo suficiente para ser propietarios de una casa. Karen Campos, una residente Latina de la comunidad Big Sky. Karen dice que ella y su familia tuvieron suerte cuando encontraron su hogar “La única razón por la que mi esposo y yo no hemos tenido un problema es porque mi esposo conocía personalmente al dueño del apartamento donde vivimos ”, dijo. "Sin embargo, nuestro alquiler aumenta $100 cada año y ya tenemos un contrato con ellos durante tres años."

Comprar una casa podría resolver estos problemas, pero nuevamente la barrera del idioma hace que incluso considerar hacer tal cosa sea un desafío, ya que los Latinos tendrían que negociar con bancos, agentes inmobiliarios, asociaciones de propietarios y más.

Samantha Suazo nació y se crió en Honduras, se mudó a Big Sky en 2014. Samantha es la reportera estudiantil de Lone Peak Lookout. Se convirtió en una estudiante de tercer año de preparatoria en LPHS este Otoño. El puesto de Reportero Estudiantil de Lookout es una posición financiada por Big Sky Youth Corps.

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